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Mejores monumentos en París

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Ubicado en el centro de la ciudad dentro del complejo del Palais de Justice en la Île de la Cite, la Saint-Chapelle (la santa capilla) es una pequeña capilla gótica construida en el estilo gótico radiante. Construida por el rey Luis IX entre 1238 y 1244, la capilla albergó reliquias sagradas de la Pasión que se creían eran la Corona de Espinas de Jesús y un fragmento de la Santa Cruz. Las piezas fueron compradas al emperador bizantino Balduino II en 1239 por la enorme suma de 135.000 libras (la construcción de la iglesia entera costó 40.000 libras) porque el rey quería que Francia fuese el líder de la fé cristiana en el mundo occidental. Sainte-Chapelle ofrece a los visitantes una experiencia visual espectacular ya que toda la franja superior de la iglesia está hecha de vitrales.

Fundada en 1253 por Robert de Sorbon, capellán del rey San Luis, la Sorbona es famosa en el mundo entero. En sus principios, 16 estudiantes estudiaban teología en ella. Ahora, son miles los que completan sus conocimientos en todos los ámbitos del saber. La capilla es el único edificio que queda de los que encargó el cardenal Richelieu, decano de la universidad en 1626, que descansa en el coro de la capilla. Suprimida durante la Revolución Francesa, la Sorbona fue restablecida por Napoleón en 1806. Los otros edificios datan del siglo XIX.

Intenten decifrar el código Da Vinci durante su visita al famoso Museo del Louvre. Contemplen maravillados una colección que abarca varios siglos mientras explorar este espacio histórico. Una recorrida por el museo les permitirá echar un vistazo a la vida de nuestros antecesores y los líderes más importantes del pasado. Son pocos los que saben que el tercer museo más grande del mundo fue la residencia de los reyes y emperadores franceses durante seis siglos. El tamaño y el esplendor del Louvre, que cuenta con más de 35.000 piezas invaluables, son inigualables.

Si el efectivo no abunda y tienen ganas de conocer todos los emblemas de París, visiten la Pirámide del Louvre. Se trata de una pieza arquitectónica maravillosa hecha de vidrio y metal, y de 21,6 metros de altura. El edificio es la entrada al Museo del Louvre, y si bien deberán pagar el valor de la entrada si tienen ganas de pasar, ver la Pirámide del Louvre desde afuera es completamente gratis, y su viaje a París no estará completo si no ven esta gran construcción con sus propios ojos.

Para los conocedores de la arquitectura que visitan París, La Madeleine es simplemente imperdible. Pierre Constant d'Ivry comenzó la construcción de este monumento en 1764, pero la obra fue finalizada por uno de sus colegas. Durante la Revolución Francesa, La Madeleine fue saqueada, y tiempo más tarde, Napoleón I decidió convertirla en un templo en memoria de su gran ejército. Finalmente, la estructura fue dedicada a Santa María Magdalena. Una de las iglesias más famosas de París, la fachada imponente está compuesta por 52 columnas corintias de 20 metros de alto, mientras que en el interior, la nave está magníficamente coronada por tres cúpulas. La maravillosa estatua de mármol del escultor Charles Marochetti, la Ravissement de Sainte-Madeleine, mira hacia el altar y le da un toque de esplendor único. Ocasionalmente, se organizan conciertos de música clásica.

París sin la Torre Eiffel no sería París. Diseñada por Gustave Eiffel para la Feria Mundial de 1889 y con una altura de 300 metros, en su época fue la estructura más grande del mundo. No todos estuvieron felices con la construcción ya que la consideraban desagradable y querían destruirla. Sin embargo, en la actualidad es uno de los monumentos más visitados del mundo. Se puede acceder al primer y segundo piso por escaleras, y los elevadores permiten que los visitantes contemplen la vista magnifica desde el nivel superior. Visiten el sitio web oficial para más información.

El Parc de la Villette tiene una superficie de más de tres kilómetros y es, antes que nada, un parque al que grandes y chicos vienen a divertirse y relajarse. Con sus cañadas boscosas, un canal que recorre las tierras, escaleras que suben por las colinas que ofrecen una vista preciosa desde la cima y espacios planos ideales para quienes tengan ganas de patinar, el parque recibe muchos visitantes los fines de semana. Los niños de todas las edades están invitados a dasatar la creatividad: jardines de dragones, muchas acrobacias, dunas suaves y mucha neblina se fusionan para crear el entorno perfecto. Quédense el tiempo suficiente en el Jardín de Bambú y oigan el viento que corre entre las plantas e imagínense en el medio de la jungla.

Éste edificio de estilo neoclásico fue hecho construir por el rey Luis XIV en agradecimiento a Santa Genoveva, quién lo había curado de una grave enfermedad y su construcción duró desde 1764 a 1790. La Revolución lo convertirá en laico y hará de él un 'Templo de la Razón.' Actualmente, podemos admirar las columnas dóricas de su cripta, donde reposan los cuerpos de personajes célebres, como los escritores y filósofos Emile Zola, Victor Hugo, Jean-Jacques Rousseau, Voltaire, los científicos Pierre y Marie Curie, o André Malraux (ministro durante la presidencia del general De Gaulle). Su cúpula, que mide 83 metros de alto, se parece a la de San Pablo de Londres y a la de los Inválidos. Para la fachada, el arquitecto se inspiró en la del Panteón romano. El monumento dedicado a Diderot y los frescos de Santa Genoveva son especialmente fascinantes.

Originalmente llamada Place Louis XV, la plaza fue creada entre 1755 y 1775 por el arquitecto Gabriel. En 1792 le cambiaron el nombre a Place de la Révolution, instalaron una guillotina y ejecutaron a unas 2.800 personas durante el reinado de Luis XVI. En 1830 Luis Felipe la rebautizó Place de la Concorde. El Obelisco de Luxor, un regalo del virrey de Egipto al rey Carlos X de Francia, decora el centro de la plaza desde 1840. Las ocho estatuas que representan las ciudades más grandes de Francia y las dos fuentes también fueron agregadas en esa época. En la plaza encontrarán uno de los hoteles más prestigiosos de París, el Hôtel Crillon.

Le Palais de Chaillot se alza hermoso sobre la monumental Torre Eiffel. Se encuentra en la colina de Chaillot y fue construido por los arquitectos franceses Louis-Hippolyte Boileau, Jacques Carlu y Léon Azéma para la Gran Exhibición de 1937. Esta estructura neoclásica está compuesta por dos alas independientes, cada una de 195 metros de largo, y cuatro pabellones. Está adornada con esculturas y bajo relieves de la década de 1930, así como también con inscripciones doradas hechas por el famoso poeta y filósofo Paul Valéry. El edificio alberga el Musée National de la Marine y la Cité de l'Architecture et du Patrimoine dedicados a la historia marítima y a la arquitectura local respectivamente. Los visitantes podrán explorar las colecciones cautivadoras y participar de los conciertos o de las obras de teatro del Teatro Nacional de Chaillot. Frente a las fachadas se encuentran los fabulosos Jardins du Trocadéro.

El arquitecto francés Hector Guimard encapsula el Art Nouveau y su corta vida en su edificio icónico, el Castel Beranger. Finalizado en 1898, el atrevido diseño asimétrico de la estructura todavía resalta en la actualidad. El edificio es uno de los más visitados por los estudiantes de arquitectura. Lo que Gaudí creó en Barcelona, Guimard le otorgó a París en este hito imperdible. Si no pueden entrar al edificio para recorrer el interior, vale la pena que al menos le dediquen unos minutos al exterior.

El Arc de Triomphe du Carrousel marca el paisaje espléndido de una de las plazas más icónicas de París. A poca distancia del Musée du Louvre y de los ornamentados jardines de la Place du Carrousel, este arco triunfal es simplemente imperdible. Construido en 1806, es una oda a las glorias del ejército de Napoleón I y su diseño se basó en el Arco de Constantino en Roma. Dos arcos acompañan a un arco central más grande y el perímetro de 19 metros de este monumento está bordeado por ocho columnas corintias. Sobre las columnas verán estatuas de soldados, y en los frontones podrán apreciar bajorrelieves que muestran las distintas batallas. La cuadriga ubicada en la parte superior del monumento se asemeja a los Caballos de San Marcos de la Basílica de San Marcos.

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